Andrés Hernáiz de Sixte, alcalde y diputado del Área de Contratación y Fondos Europeos. / HOY

Entrevista al alcalde

«Las previsiones de crecimiento del sector corchero son optimistas»

Andrés Hernáiz de Sixte, alcalde de San Vicente de Alcántara

Gloria Jover
GLORIA JOVER

La Feria Internacional del Corcho convierte a San Vicente de Alcántara durante tres días en el epicentro del sector del corcho. La organización de este evento recae en el Ayuntamiento de San Vicente de Alcántara, el cual preside desde el año 2007 Andrés Hernáiz de Sixte.

La última vez que se celebró FICOR fue en 2018 ya que la pandemia no permitió que se llevara a cabo la edición de 2020. ¿Qué se espera de su regreso?

—Sin lugar a dudas, de esta nueva FICOR volvemos a esperar lo mismo que hemos pretendido en las anteriores ediciones, y es crear un punto de encuentro y foro de debate entre todas aquellas personas, empresas e instituciones que representan al sector a nivel nacional e internacional con el objetivo de seguir impulsando y desarrollando el maravilloso mundo del corcho. Además, debido a la situación de pandemia que hemos vivido durante estos dos últimos años, tenemos todas las esperanzas puestas en que se recuperen los mercados globales, que son los que realmente nos afectan.

Son solo dos ferias corcheras las que se organizan en el mundo, una es la de Coruche, en Portugal, y la otra es la de San Vicente de Alcántara; por lo que estamos expectantes por ver su desarrollo y con el deseo de que todo el mundo que tiene que ver con el sector pase por San Vicente durante los días 27, 28 y 29 de abril y pongamos en común las experiencias, lo que hemos aprendido en estos últimos dos años y los retos que afrontamos en el futuro.

«Son solo dos ferias corcheras las que se organizan en el mundo, una es la de Coruche, en Portugal, y la otra es la de San Vicente de Alcántara»

—FICOR cuenta con unas jornadas técnicas que la complementan. ¿Qué temas se van a tratar en esta cuarta edición?

—La Feria Internacional del Corcho siempre cuenta con un amplio programa en sus jornadas técnicas con el fin de tratar todas las debilidades y fortalezas del sector. Gracias a la implicación de CICYTEX, el Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura, y de ASECOR, hemos conseguido tener en nuestra feria a numerosos ponentes que pondrán de relieve las labores investigadoras que se están llevando a cabo tanto en el campo como en muchos otros ámbitos.

Podremos conocer la situación del bosque mediterráneo y del alcornoque, y cómo le afecta el cambio climático, de la mano de Joaquín Araújo y de Ángel Felicísimo. Las nuevas tecnologías y avances en el ámbito forestal también tendrán protagonismo y podremos conocer nuevas técnicas de descorche, el proyecto SINERGEX y Go Fertirriego con su apuesta por el riego de los alcornoques para adelantar su producción, o la presentación de la Plataforma Tecnológica del Sector del Corcho.

Ante la situación de inestabilidad en la que nos encontramos, saliendo de una pandemia y en media de una guerra entre Rusia y Ucrania, el sector corchero también abordará los retos ante los que se enfrenta en el contexto socioeconómico actual.

Los nuevos usos del corcho los podremos descubrir a través de su utilización en los campos de fútbol de césped artificial, entre los cuales se encuentra el de San Vicente de Alcántara, como no podía ser de otra manera. La aplicación del corcho en la construcción también podrá conocerse a través del Proyecto Life RedNaturaINZEB y, por último, la problemática de «la seca» también se tratará abordando el control de la enfermedad con la presentación del Proyecto Quercus Selección.

—En la pasada edición de FICOR el motivo central fue la existencia de corcho en el campo para unos 70 años, ¿qué buenas noticias nos trae la feria en esta ocasión?

—Pienso que la gran noticia que nos trae la feria es que la podemos celebrar tras atravesar una pandemia durísima. Hemos pasado dos años muy difíciles y, por suerte se ha podido resistir al azote de esta crisis social y económica. Hay que recordar que al inicio de la pandemia se declaró al sector del corcho como una actividad esencial al catalogarse la fabricación del tapón como agroalimentaria, y eso permitió que la actividad no cesase en nuestras fábricas y se pudieran mantener los puestos de trabajo, lo que produjo un alivio muy importante para la economía local.

A la buena salida de esta crisis por parte del sector también hay que volver a la noticia que exponíamos en 2018, y es que hay materia prima para que el sector subsista. Junto a la materia prima, tenemos los medios de producción y la capacidad, y esperamos que los mercados globales, que se han visto tambalear con las huelgas y bloqueos en el transporte y por la guerra de Ucrania, se estabilicen y podamos afrontar el futuro con optimismo.

«La localidad cuenta con la materia prima, medios de producción y capacidad para que el sector subsista»

—En esta edición hay novedades en cuanto a empresas en el espacio expositivo, ¿puedes comentarnos alguna de ellas?

—La apuesta de FICOR 2022 es la diversificar la presencia de empresas y proyectos en nuestro espacio expositivo. Si en otras ocasiones hemos contado con artesanía, industria e instituciones, en esta edición hemos querido ir más allá y acogemos también a empresas forestales, de maquinaria, de productos químicos, empresas que apuestan por nuevos usos del corcho y por proyectos de innovación en el campo. Este nuevo sentido también nos ha llevado a una mayor internacionalización de la feria, pues tendremos presencia de empresas españolas, portuguesas e italianas.

Para dar cabida a todas estas empresas hemos habilitado un pabellón auxiliar a la zona de muestras que albergará la exposición de maquinaria, por lo que podremos disfrutar con mayor comodidad de todos los espacios que ofrece FICOR.

—A tu criterio, ¿cuál es la situación actual del sector del corcho en San Vicente?

—Si por algo me caracterizo es por ser optimista, y a pesar de todo lo vivido en este último tiempo, creo que tenemos motivos para estar contentos con el devenir del sector en nuestro pueblo, pues la realidad es que hemos hecho los deberes durante muchísimos años. Hemos sido capaces de cuidar el monte alcornocal, nuestra Sierra de San Pedro, que es quien da de comer a la industria, y ahora podemos abanderar esa apuesta firme por la economía verde y circular que tanto se demanda en la actualidad, por lo que podemos sentirnos muy orgullosos.

Ese cuidado que hemos dado a nuestro entorno ahora está repercutiendo en nuestra economía, ya que los frutos los estamos recogiendo en forma de corcho, de sostenibilidad, de turismo de naturaleza, y de una serie de bondades que compensan esos esfuerzos que durante años se han hecho para mantener nuestro modo de vida.

Pienso que el sector está en un buen momento y entiendo que se está esperando al despegue de los mercados globales cuando éstos puedan gozar de una cierta estabilidad. Pero de lo que estoy seguro es que contamos con todos los medios para que el sector del corcho siga adelante y mostrando todo su potencial. Los tapones técnicos llegaron para resolver una serie de problemas que siempre lastraron al sector y los mejores vinos que encontramos en el mercado mundial están tapados con corcho, por lo que esa cifra del 15% de vinos tapados con corcho procedente de San Vicente de Alcántara, a buen seguro, seguirá creciendo de forma exponencial en los siguientes años.

—¿Qué previsiones de crecimiento del sector se esperan en la localidad?

—Las previsiones son optimistas y a diario contamos con novedades de progreso y crecimiento del sector corchero en nuestro pueblo, ya que a la industria cada vez se le está demandando más producto y las empresas están pensando en ampliaciones en sus instalaciones. Desde el propio ayuntamiento seguimos trabajando en la ampliación del polígono industrial con el objetivo de dotar a las empresas de un mayor espacio para su instalación en nuestro pueblo, de forma que llegaremos a contar con un suelo industrial a su disposición de 6,6 hectáreas.

La problemática de la energía eléctrica también se está resolviendo a través de las inversiones que las empresas distribuidoras están realizando para reforzar las líneas que abastecen San Vicente, por lo que el futuro entiendo que es halagüeño.

—El año pasado se aprobó un nuevo Plan General Municipal que afectaba positivamente a la industria, ¿en qué ha influido?

—Principalmente ha influido en la posibilidad de ampliar las industrias. Hemos posibilitado que las calificaciones de terreno se puedan realizar hasta un 50% de su superficie calificable, lo que supone un respiro a todas esas empresas que estaban intentando ampliar sus instalaciones y se encontraban con el bloqueo de que solo podían extenderse hasta el 20% de su parcela. Ello derivaba en un alto coste económico para las empresas, pues la solución era la adquisición de otros terrenos para llevar a cabo esas ampliaciones.

No obstante, además de lo ya conseguido, siguen existiendo otra serie de restricciones para el desarrollo del sector en lo referido a las calificaciones de terreno de uso industrial, por lo que estamos inmersos en un plan especial para que finalmente toda la industria goce de una cierta libertad a la hora de expandirse. Somos conscientes de la complejidad del asunto, pues el espacio que abarcan nuestras empresas es muy grande y a la hora de calificar se encuentran con el incumplimiento de muchas normas urbanísticas, pero seguro que con este plan específico para la industria del corcho conseguiremos los objetivos pretendidos.

—Saliéndonos ya del asunto industrial, la localidad ha sido nombrada recientemente «Capital del Turismo Rural de la provincia de Badajoz», ¿qué repercusión está teniendo para el pueblo?

—Lo cierto es que hemos tenido poco tiempo para ver la repercusión, pero fijándonos en la festividad más reciente que hemos tenido, que ha sido la Semana Santa, he decir que la afluencia que hemos tenido ha sido muy grande, superior a otros años sin duda. Lógicamente, también es efecto de las ganas que había de salir viendo ya el final de la pandemia, y es un fenómeno que hemos visto en todos los lugares. La Semana Santa ha desbordado todas las expectativas turísticas y eso es buena señal; de hecho, muchas han sido las personas que han visitado y llamado a nuestra Oficina de Turismo para interesarse por los centro museísticos, procesiones, alojamientos y negocios hosteleros de la localidad.

Espero que este hecho no sea coyuntural y que sigamos con esa dinámica en las fiestas que están por llegar y, como no puede ser de otra manera, que exista también una continuidad en las visitas a nuestro Museo del Corcho, Centro «Alas» o el Museo de Historia y Cultura Sanvicenteña. A buen seguro, el Corpus Christi será un buen momento para tomar el pulso a este nombramiento, pues es el buque insignia de nuestras fiestas populares.

—Aunque ya hizo un comunicado al respecto, la obra del «Llano» ha sido retomada hace unas semanas. ¿Puede hacernos una valoración de las obras y una estimación de cuándo finalizarán?

La estimación de su final es complicada, ya que es una obra que ha quedado en unas circunstancias difíciles y que ha cambiado por completo la planificación inicial, pero terminará en el tiempo y forma acordado. Pienso que ahora la obra se está haciendo con muchísima ilusión y que se nota que la empresa que la está realizando es sanvicenteña, por lo que sinergia es muy positiva.

La obra, como todos sabéis, es muy compleja por su situación. Es el centro de la vida social de nuestro pueblo y se está intentando hacer en las mejores condiciones posibles para no perjudicar ni a las personas y vehículos que por allí transitan ni, por supuesto, a los negocios de la zona.

—¿Los sanvicenteños podrán disfrutar este año de sus romerías y verbenas?

—Sin duda. Las fiestas son muy esperadas y la prueba la hemos tenido en esta Semana Santa en la que todos nos hemos echado a la calle con la felicidad de poder reencontrarnos con amigos y seres queridos. Las romerías volverán tal y como las hemos conocidos antes de la pandemia y disfrutaremos de las festividades de la Virgen de Fátima y San Isidro como todos merecemos.

El verano volverá a ser lo que era y tendremos esas verbenas en los distintos barrios de la localidad, así como la Noche en Blanco y todas esas actividades que componen el «Verano Cultural Sanvicenteño». Después culminaremos con nuestra Feria de San Miguel, en la que están puestas todas nuestras ilusiones y que volverán a lucir como todos los sanvicenteños y sanvicenteñas merecemos después de estos duros momentos vividos.

«El verano en San Vicente volverá a ser lo que era y contaremos con las verbenas, las actividades del 'Verano Cultural' y la Noche en Blanco»

—San Vicente es un pueblo dinámico y en continuo desarrollo, ¿nos puede desvelar algún proyecto que se vaya a realizar próximamente?

—Proyectos escritos y en la cabeza hay muchos, pero en nuestra forma de gobernar y de ejecutar las ideas prima la prudencia, por lo que hasta que no están muy fraguados no los vemos realmente posibles.

Quizás el proyecto más ilusionante en el que estamos inmersos es la culminación de las obras de la Escuela Municipal de Música, una obra que empezó hace varios meses y que dotará al antiguo recinto del colegio del Parque de esa instalación que le falta. Cuando le pusimos el nombre del Parque de la Música a esa zona de juegos fue por algo, y es que siempre estuvo en nuestra mente instalar en el edificio anexo a nuestra Escuela de Música. Las obras están bastante avanzadas y pronto podremos disfrutar de esas 6 aulas y estudio de grabación perfectamente dotados e insonorizados para que el desarrollo de las clases sea pleno, y esos 158 alumnos con los que cuenta ese servicio municipal cuenten con unas instalaciones a su altura.